La música fomenta la habilidad de escucha

  • 0 comments

“Aprender a escuclogo-kindermusik-kidhar es un prerrequisito para aprender escuchando” subraya el investigador Mayesky (1986). Escuchar es el primer lenguaje que los niños adquieren, y esto proporciona las bases necesarias para el desarrollo del lenguaje y la lectura. Escuchar es un aspecto muy importante para el aprendizaje en la escuela, ya que los estudiantes pasan entre el 50 y 75 por ciento del tiempo de la clase escuchando a la maestra, a sus compañeros o al material auditivo (Smith, 1992).

A pesar de la frecuencia de las actividades de escucha en el salón, esta habilidad con frecuencia no se explica ni se enseña de manera explícita (Hyslop & Tone, 1998; Newton, 1990). “La mayoría de los profesores enseñan, asumiendo que debido a que ellos hablan, sus estudiantes están escuchando” (Swanson, 1996). Como resultado, muchos niños no adquieren la habilidad de escucha necesaria para adquirir nuevos conocimientos e información.

Con mucha frecuencia se piensa que la escucha es una habilidad que se desarrolla automáticamente, pero en realidad el desarrollo de la buena escucha requiere que se explique con detenimiento y se les den instrucciones. “Si esperamos que los niños se conviertan en buenos oyentes, … tenemos que enseñarles cómo ser buenos escuchando” (Jalongo, 1995). Las instrucciones  en la habilidad de escucha deben incluir “lecciones especialmente diseñadas para enseñar y modelar las habilidades necesarias para la escucha activa” (Matheson, Noon & Winiecki, 2000). Un estudio experimental con niños pequeños que aprenden inglés demostró que la escucha enfocada en instrucciones puede beneficiar la comprensión de los niños al aprender un segundo idioma (Goh & Tibe, 2006).

Los investigadores citan a las actividades musicales como una experiencia eficiente para construir las habilidades de escucha en el salón de clases (Hirt-Mannheimer, 1995; Wolf, 1992), tanto para clases regulares como en clases con niños que tienen alguna discapacidad. (Humpal and Wolf, 2003).

Estudios recientes del funcionamiento cerebral (Flohr, et al, 1996) demuestran que el entrenamiento con música cambia y desarrolla el funcionamiento relacionado con la escucha. Un estudio experimental con niños de 4 a 6 años, les proporcionó un entrenamiento musical de 25 minutos por 7 semanas, para luego medir la actividad cerebral. Los niños que recibieron entrenamiento musical producen frecuencias de EEG asociadas con el incremento del proceso cognitivo y una mejor relajación.

 

Referencia: Kindermusik (2014). The Impact of Music on Lenguaje & Early Literacy: A research Summary in support of kindermusik’s ABC Music & Me. Recuperado el 09 de junio: http://schoolresources.kindermusik.com/supporting-documentation/2014/08/research/

 

Share Social